lunes, 10 de mayo de 2010

Día 7: mi compañera de trabajo y yo

Mi compañera de trabajo es una buena mina, simpática, piola, pero tengo un pequeño problema. Me molesta. Me molesta mucho.

Empecemos por su registro agudísimo de voz y su falta de regulación en el volumen. Además de sus discursos telefónicos monológicos irritantes a tan solo unos centímetros de distancia. Los discursos tienen un grado tal de verborragia que parece todo una sola palabra. Es terrible. Eso sin contar la sobreproducción de saliva generada por las glándulas competentes a dicha tarea así como tambien la paleta que tiene torcida que hace que no pueda cerrar bien la boca dada la pequeñez de su labio superior.

Sin alejarnos mucho de tema, está el inconveniente de la comida. Super educada, come con la boca cerrada como una dama, pero desde mi escritorio escucho como sus glándulas salivales (que ya producen demasiado) se esfuerzan por aumentar su producción para poder comenzar con el proceso de digestion de los alimentos. ¿Se dan una idea de el rechazo que genera a uno eso y lo irritante que es? Además, es de esas cosas que una vez que lo escuchás, alpiste. Nunca dejarás de escucharlo. Es igual que esa gente que tiene algun defecto físico que no podés dejar de mirar aunque te de asco.

Entiendo que uno de los grandes problemas de esto puede ser que esté en mí, en que mis pequeñas orejitas perciben más sonidos de los normales. Mi sentido del olfato, así como el de Grenouille, es extremadamente agudo también. ¿Tendrá que ver con que no veo un pomo de lejos?

He adoptado algunas soluciones temporarias, como por ejemplo, ponerme los auriculares con música a todo lo que da cuando a ella se le ocurre hablar a los gritos con alguien de la oficina que se encuentra a una distancia que requiere el tono de voz elevado.

Más allá de todo, los hechos permanecen. Tengo que aprender a convivir con el resto del mundo. Aprender a vivir con. Pero posta... es irritante che!

4 comentarios:

Alba dijo...

Menú de hoy: CARNE!
Nunca se trajo carne... ahora tengo el placer, no solo de escuchar la tortura de sus glándulas salivales sino que también sus dientes desgarrando la chiclosa carne que se trajo. PUAJ!

Guerrero de luz dijo...

jajajajaj, esas cosas q irritan son hipnotizantes...


besos....

Guerrero de luz dijo...

En cuanto a que si hay alguien que hace mal y si, siempre hay alguien que se deja hacer mal. En eso te doy la derecha. Pero la pura verdad es que no quiero saber nada, no quiero que me cuenten ni nada eso si lo siento así. Ya se todo lo que tenia que saber, de ahora en mas no me incumbe, soy de afuera, soy de palo.

gracias por pasarte siempre! :)

besos...

Jared dijo...

xDD

me la imaginé, ahora tu compañera tiene rostro en mi cerebro, jaja!
Comprate un Cono de Silencio :D
Besos